Máster de Cultura Científica EHU/UPNA 2023/2024

Matemáticas de la vida cotidiana. Ejercicio 4. Redacción artículo. Historia de Google

La última tarea de la asignatura consiste en escribir un artículo (de entre 500 y 1.000 palabras) sobre la historia de Google y explicar las ideas básicas del algoritmo.

 


En cuestión de siete décadas, no quedará (prácticamente) nadie sobre la faz de la tierra que pueda dar cuenta de cómo era vivir antes de internet, de tener acceso a más de 1.132 millones de páginas web con información a golpe de teclado (sí, esta información me la aportado Google y otros 1.060.000.000 resultados más en 0,51 segundos) y que se hubieran batido el cobre buscando referencias en una biblioteca, mirando microfilms (soy de las que tuvo que mirar ficha tras ficha para muchos trabajos de Historia del Periodismo) o con cualquier otro método de información analógico que ahora parecen antediluvianos.

La web llegó para poner al alcance de la mano una cantidad de información que se ha ido haciendo inconmensurable con los años, de ahí la importancia que los motores de búsqueda. Si tengo toda esa información pero no puedo buscar de manera rápida y eficaz, ¿de qué me sirve? Hacía falta quien encontrara la aguja en el pajar. Y ahí, Google, aunque ni fue el primero ni es el único, se ha coronado como el rey.

La historia de cómo nació Google es bien conocida y muy pareja a cómo se gestaron algunas de las actuales multinacionales de la informática o las redes sociales. Dos estudiantes que se encuentran, una idea sencilla para hacer algo revolucionario y un garaje donde echar horas. Era 1995 y Larry Page y Sergey Brin se encontraban en el campus de la Universidad de Stanford y se pusieron a trabajar en un nuevo motor de búsqueda, el Backrub.

Aplicando matemáticas básicas, Page y Brin desarrollaron un motor que analizaba todas las páginas que en ese momento estaban en la web y les asignaba un número, una categoría: el Page Rank. Según ese código así iba a aparecer categorizadas una vez se hiciera una búsqueda para ofrecer primero las páginas que, según esos enlaces, iban a ser más adecuadas para dar respuesta. ¿Y cómo se consigue el Page Rank? Con álgebra lineal, probabilidad y, ¡oh, sorpresa! teoría de grafos. 

El si una página aparece más o menos arriba en esa búsqueda (en los inicios, a partir de 2000 se puede pagar para hacerlo), depende de la probabilidad de que una persona navegando por la web llegue a esa página y eso tiene mucho que ver con cuántos enlaces dirigidos a ella tenga ese sitio, es decir de si en teoría de grafos es un nodo con más o menos enlaces pero, en este caso, "de entrada", enlacen dirigidos. 

De esta forma, utilizando la teoría de grafos, Google puede saber qué páginas son más referenciadas y puede así calcular la probabilidad de que sean visitadas y darle una número que condense la "importancia" de esa página para dar un buen resultado. Las que tienen más conexiones o también mejores conexiones, suman más puntos en ese Page Rank.

Así nacía en 1995 Google, nombre que sustituyó a Backrub y que tomaron prestado del "gúgol" el 1 seguido de cien ceros en clara alusión al océano de información en el que el buscador se movía. En tres años y aún en pruebas ya estaban compitiendo con los motores de búsqueda que ya existían y de los que aún han sobrevivido unos cuantos pero Google se ha convertido en hegemónico en la gran mayoría de países, hasta tal punto que ya tiene su propio verbo, googlear (o guglear).

Ese fue solo el inicio. Con el cambio de milenio el buscador introdujo mejoras como la posibilidad de pagar por estar más arriba en la lista. El icónico vestido de gasa verde de Versace que Jennifer López paseó por los Grammy de ese año impulsó que naciera Google Images un buscador de imágenes que hoy en día es crucial para detectar bulos, por ejemplo (y perfiles falsos de gente, añado). Después vinieron el gestor de correo Gmail, el omnipresente Google Maps y, por último, la inteligencia artificial. Porque ahora Google también se apoya en esta nueva tecnología para afinar sus búsquedas y dar un resultado concreto en su contexto.

Esperaremos a conocer qué es lo próximo. Como reflexión, solo quisiera recordar ese dicho de "todo gran poder, conlleva una gran responsabilidad". Porque, aunque (casi) todo esté en Google, no todo nos sirve y no deberíamos de menospreciar las fuentes analógicas ni dar por hecho todo aquello que se nos presenta, a menos que queramos pasar por momentos como el que protagonizó el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, en el debate de investidura de Pedro Sánchez al citar a Machado. 

Porque sí, Google da como primer resultado a "Hoy es siempre todavía", un verso del poeta, una página en la que se adjudica a Machado una frase que nunca escribió con el añadido que el cantautor Ismael Serrano hizo muchos años después. Y sí, lo he mirado en Google.


Victoria Salinas, noviembre 2023

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